Pocas veces damos la importancia que merece al cuidado del vocabulario que utilizamos habitualmente en nuestra vida. Las palabras tienen un enorme poder sobre nuestros estados emocionales, y pueden o bien potenciar nuestro desempeño, o por el contrario limitar nuestros resultados.
Si queremos desarrollar una actitud de total confianza, hemos de comenzar a eliminar una serie de palabras de nuestro vocabulario. Haga un esfuerzo por detectar cuando esta utilizando estas palabras, y propóngase seriamente sustituirlas por otras más poderosas. Si se mantiene utilizando estas palabras, no podrá desatar su máximo potencial. Conozcamos en profundidad cuales son esas palabras y como actuar con ellas.
Primera palabra enemiga: INTENTAR.
Es muy fácil hablar afirmando que vamos a “intentar” algo. Pero a la hora de la verdad hay una gran diferencia entre “intentar” algo y “hacer” realmente algo. La palabra intentar no tiene ningún poder.
Trate de eliminar esta palabra siempre que aparezca en su vocabulario. Seguro que recuerda la famosa escena en la serie de películas Star Wars, en la que Yoda está entrenando a Luke Skywalker, y este le responde que lo está intentando. Ante este comentario Yoda simplemente contesta: “No existe intentar, solo existe hacer”. Yoda estaba en lo correcto. Cuando le preguntas a alguien “¿Me harías un favor?” y te responde, “Lo intentaré”. Puedes tener la práctica certeza de que no lo hará. Si tuviese intenciones de hacerlo, su respuesta habría sido: “Si, lo haré”.
De manera similar, vigile su propio vocabulario. Sustituya frases como “Lo intentaré” por “Lo haré”, “Intentaré llamarte” por “Te llamaré”, “Intentaré terminarlo” por “Lo terminaré”.
En resumen:
-Frase carente de poder: “Intentaré terminar el proyecto mañana”.
-Frase con poder: “Terminaré el proyecto mañana”.
Segunda palabra enemiga: ESPERAR.
Otra palabra que no induce confianza es “esperar”. Aunque la esperanza es algo positivo, y por lo menos es mejor que nada, no es una palabra efectiva porque no implica acción. “La palabra “esperar” implica justamente una falta de acción. Como por ejemplo: “Espero que las cosas mejoren”, “Espero que la situación se resuelva por si sola”.
Compare estas frases con las siguientes: “Voy a tomar acción y voy a hacer que las cosas sucedan”. “Voy a hacer que mi situación mejore”. Esperar que algo suceda es totalmente reactivo. Sin embargo, tomar acción para transformar algo positivamente es algo proactivo. Y eso es lo que le reportará grandes resultados.
Elimine el concepto “Espero que…” de su vocabulario. Cuando aparezca la palabra “esperar” en su mente, pregúntese: ¿Qué acciones específicas tendría que tomar ahora para hacer que las cosas sucedan como yo quiero? Esa si que es una pregunta de poder que le enfocará mentalmente en la dirección adecuada.
En resumen:
-Frase carente de poder: “Espero que algún día se resuelva mi situación financiera”.
-Frase con poder: “Estoy planificando como resolver mi situación financiera”.
Tercera palabra enemiga: PERO.
La palabra “pero” niega todo lo que aparezca en la frase que la precede. Veamos un ejemplo: “Quiero leer un rato, pero tengo mucho que hacer”. En este ejemplo, se dará cuenta de que la persona que haya pronunciado esta frase no leerá. Cuando aparece la palabra “pero”, resulta claro que lo que se ha dicho con anterioridad no llegará a realizarse.
Si en el ejemplo anterior cambiamos el orden de la frase, verá mucho más claramente el efecto negador de la palabra “pero”. “Tengo mucho que hacer, pero quiero leer un rato”. ¿Verdad que ahora lo que resulta claro es que a pesar de todo lo que tiene que hacer leerá un rato?
Si quiere comunicar la misma idea pero de una manera mucho más efectiva y elegante, utilice en lugar de “pero” la palabra “aunque”. Por ejemplo: “Quiero leer un rato, aunque tengo mucho que hacer en este momento”.
En resumen:
-Frase carente de poder: “Quiero terminar el trabajo, pero tengo otro tema que solucionar”.
-Frase con poder: “Quiero terminar el trabajo, aunque tengo otro tema que solucionar”.
Cuarta palabra enemiga: DESEAR.
Que fácil resulta simplemente desear. Todo el mundo tiene montones de deseos que quiere ver convertidos en realidad. Desear es agradable, fácil y sencillo de realizar, pero jamás le llevará a producir grandes resultados. Es la acción, y solo la acción lo que transformará sus sueños en realidades. Así pues, trate de eliminar la palabra “desear” de su vocabulario.
-Frase carente de poder: “Deseo ganar 1 millón de euros”
-Frase con poder: “Tengo el objetivo de ganar un millón de euros, y voy a emprender acciones específicas y masivas para trabajar mi plan y lograr ese millón”.Como ve, cambios sencillos en el vocabulario que utilizamos nos pueden aportar grandes diferencias en los resultados que obtenemos en la vida.
Elimine estas cuatro palabras de su vocabulario y sustitúyalas por las alternativas de “poder”, y le garantizo que le sorprenderán los increíbles resultados que comenzará a cosechar.